El Obispo administra el Sacramento de la Confirmación en San Pedro Pascual

El pasado domingo, XXXI del Tiempo Ordinario, el Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro, visitó la Parroquia de la Inmaculada y San Pedro Pascual para conferir el Sacramento de la Confirmación a una veintena de jóvenes de esta Parroquia, así como a algunos fieles de la Parroquia de La Guardia.

Estuvo acompañado por los dos párrocos in solidum, D. Manuel Ángel Castillo y D. Jesús Castro. Las lecturas estuvieron participadas por confirmandos y la celebración contó con el acompañamiento musical del coro parroquial.

Antes de la homilía, el párroco presentó a los candidatos a ser confirmados ante el Obispo. A continuación, el Prelado jiennense hizo referencia al Evangelio proclamado. Comenzó diciendo que “el cristiano es una persona que vive de la Eucaristía”, y explicó que “amar a Dios y amar al prójimo pudieran parecer dos mandamientos excluyentes, o uno más importante que otro, pero para los hombres de fe, no podemos hacer incompatibles estos dos mandamientos: el que ama a Dios, el que cree en Dios, el que es cristiano, tiene que amar al prójimo”. A lo que añadió, “el cristiano es aquel que tiene puesta su vida en Dios. Y por lo tanto, en Dios tiene que dirigir también su amor a los hermanos”.

Después, dirigiéndose a los que confirmandos, les recordó que iban a recibir el Espíritu Santo “que viene a sellar en vuestra vida y en vuestro corazón, con su gracia y con su presencia permanente con sus dones, vuestra condición de cristianos. El que viene a acompañaros en ese crecimiento y perfeccionamiento de vuestra vida cristiana, en la que lo más importante y fundamental es que Dios sea importante para nosotros, nos vaya indicando el camino a seguir, que Dios esté presente en nuestra vida, en nuestras circunstancias y que nos haga preguntarnos lo que es de Dios y lo que no es de Dios”.

Para concluir, el Obispo animó a los confirmandos a que “abráis el corazón al Espíritu Santo, Él es quien va a marcar el rumbo de vuestra fe, el que la va a fortalecer, el que nos hace crecer en nuestra fe. El Espíritu del Señor viene a hacernos mejores, más libres, más comprometidos en la vida y en la sociedad, y más de Dios”.

Al término de sus palabras, los confirmandos, acompañados de sus padrinos y madrinas se acercaron hasta el presbiterio donde el Obispo los ungió con el oleo sagrado infundiendo en ellos los dones del Espíritu Santo.

Después, los mismos jóvenes que habían recibido el Sacramento presentaron ante el Señor sus plegarias en la oración de los fieles. También fueron los encargados de llevar hasta el altar el Pan y el Vino como ofrendas para su consagración.

Al finalizar la celebración eucarística, se hicieron una foto de familia.

Galería Fotográfica: “Confirmaciones en La Inmaculada y San Pedro Pascual”

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