El Círculo de Silencio de Linares defiende los derechos humanos de migrantes y refugiados

Plaza del Ayuntamiento de la ciudad, 7 de la tarde. Una música supera el ruido de  gente que va y viene con prisas. Un grupo de  personas, cerca de 40,  se hacen círculo, alrededor de otro círculo de velas encendidas.

En el grupo se hace silencio, la música se aminora y se oyen palabras que  son la esencia de nuestra humanidad: CUIDARNOS, ACOGERNOS Y ACOGER  A INMIGRANTES Y REFUGIADOS QUE  LLEGAN.

Al paso de la gente se reparten octavillas donde se da razón del ser Círculo de Silencio. Unos  las cogen otros las miran sin alargar la mano,  y continúan.

Se lee un comunicado que  denuncia la violación de los DERECHOS HUMANOS por parte del gobierno del  presidente Trump, que tiene comportamientos criminales con inmigrantes y refugiados; asimismo se pone de manifiesto  la inhumanidad de las políticas migratorias de Europa y España.

El silencio es elocuente, no es enmudecer, porque se oyen, en medio  de esa calma, palabras esenciales que conforman la humanidad.

Junto a la denuncia aparece una  pequeña luz en medio de ese Círculo, que  enciende la esperanza ante miradas indiferentes.

7:30 de la tarde: poco a poco las velas se apagan, los policías dan paso al tráfico, pero en medio de la plaza queda la firme promesa de volver  el mes que  viene para seguir pidiendo solidaridad y justicia para inmigrantes y refugiados.

Círculo de Silencio Linares

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