El Adoremus de diciembre pone su acento en las familias cristianas

Cada viernes último de mes la Delegación de Juventud celebra el Adoremus: un rato de oración y recogimiento ante el Santísimo Sacramento, que suele celebrarse en el Convento de las Bernardas, y que está dirigido especialmente a jóvenes, pero en los que participan fieles de todas las edades. En cada Adoremus ofrecen su testimonio de vida cristiana, personas, grupos, familias, que quieren compartir con los jóvenes como su fe es el motor que guía sus vidas.

En esta ocasión el testimonio de vida lo ofreció la familia cristiana formada por: Javier, Eva y sus dos hijos Samuel y Marcos, una familia que pone en medio de ella a Jesús.

Su testimonio se basó en los cuatro pilares fundamentales sobre los que apoyan su vida, para mantener la cercanía con el Niño de Belén: Amor, Debilidad,  Oración y Bendición.

Dios es amor por lo que algo esencial en la familia debe ser siempre éste. Hacer presente el Amor es un pilar fundamental.

Con textos leídos por Samuel plasmaron  la importancia de la ayuda al más débil  y nos invitaron a rezar por los más desfavorecidos.

“Tenemos un Dios que nos escucha,  hablemos con Él”, con esto nos recordaron la importancia de la oración en familia.

Por último, nos hablaron de Marcos una bendición inesperada para su familia, un niño con capacidades especiales lleno de simpatía.

Tras esto llegó el momento de encuentro con Jesús en la Eucaristía y la reflexión en la adoración al Santísimo.

Momentos al mes que unen y hacen vivir la fe juntos.

Leo Ortega Olmo
Grupo Youcat La Inmaculada de Mengíbar.

Galería Fotográfica: “Adoremus. Diciembre 2016”

 

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