Colegio de Arciprestes de abril

En el último Colegio de Arciprestes se trataron tres grandes temas. En primer lugar, el movimiento Cursillos de Cristiandad, otrora muy floreciente en nuestra Diócesis, pero prácticamente inactivo en los últimos años.

Con motivo del Año de la Misión, el Obispo diocesano mostró su gran interés en reanimarlo, pues trabaja en la línea de potenciar “el primer anuncio”, tal y como proclama el Plan Pastoral diocesano.

Se trata de un movimiento eclesial, profundamente evangelizar y kerigmático, que actúa a través de un laicado comprometido y fermentador, pues su vocación es hacerse presente en todos los ambientes. El método evangelizador consta de precursillo, cursillo y postcursillo. Esta última fase es de acompañamiento y tiene una importancia vital.

El primer cursillo, después de la interrupción de su actividad, tendrá lugar en la Yedra, entre los días 6 y 9 de junio.

El segundo tema que se abordó en el Colegio de Arciprestes fue el del Estatuto de la Curia diocesana. El Obispo, Don Amadeo Rodríguez Magro, comentó el borrador que se ha elaborado.  Este documento refleja el Plan Pastoral diocesano y constituye un instrumento al servicio de la Misión del Obispo. Reproduce las diferentes dimensiones de la Iglesia: evangelización, culto, comunión, acción social y caritativa.

Son inherentes a la Curia una dimensión claramente misionera y el espíritu de servicio. Estos rasgos impregnan un Estatuto que respeta el organigrama tradicional, en lo que se refiere a Delegaciones y Secretariados, a los que se unen los Servicios, aunque en un sentido más amplio, todos tienen esta consideración, es evidente que no todos las responsabilidades exigen la misma dedicación. Eso sí, todos ellos se encuentran conectados por una Vicaría.

El Obispo, primer animador y servidor de la vida diocesana, encabeza el organigrama. Le acompaña el Consejo Episcopal, constituido por los Vicarios. De cada uno de estas Vicarías dependen todas las Delegaciones, Secretariados y Servicios. Como organismos de gestión autónoma se encuentran el Colegio de Consultores, el de Asuntos Económicos y el Tribunal Eclesiástico.

Por último, se presentó el Año Jubilar Avilista, concedido por la Santa Sede a nuestra Diócesis con motivo del 450 aniversario de la muerte de San Juan de Ávila, el 125 de su beatificación y el 50 desde su canonización.

Será inaugurado por el Presidente de la Conferencia Episcopal Española y Arzobispo de Valladolid, Monseñor Blázquez, el día 10 de mayo. Será clausurado el 31 de mayo de 2020, y este Año santo tiene como lema: “San Juan de Ávila, pregonero de la gloria de Dios”.

Otras personalidades eclesiásticas relevantes, como el Cardenal Beniamino Stella y el Arzobispo Salvatore Fisichella, se harán presentes en Baeza a lo largo de este Año. Las indulgencias pueden lucrarse tanto en la S. I. Catedral de Baeza, así como en la Capilla de San Juan Evangelista, que han sido declarados templos jubilares para esta ocasión.

Muchas serán las actividades espirituales y culturales que se desarrollarán en la ciudad, dentro de este periodo, así como las rutas avilistas ya diseñadas para profundizar en el conocimiento del legado del Apóstol de Andalucía y en el rico patrimonio de la otrora ciudad universitaria.

Antonio Javier Cañada
Canciller-Secretario

Compartir: